7 ERRORES QUE TE IMPIDEN PERDER GRASA y cómo solucionarlos

7 ERRORES QUE TE IMPIDEN PERDER GRASA Y SU SOLUCIÓN

Estos son los 7 errores básicos que más veo en mi día a día como Dietista y como Entrenador Personal en las personas que quieren perder grasa, mejorar su salud, funcionalidad y hacer un cambio real y perdurable en su cuerpo.
Tiempo de lectura: 6 minutos
Tiempo de lectura: 6 minutos

Muchas personas acuden a mí para perder grasa y tener un cuerpo más saludable, estético y funcional. Estos son los errores que más veces se repiten en consulta.
El simple hecho de ser consciente de ellos e ir aplicando pequeños cambios, puede marcar una gran diferencia en tu vida.

1. NO SABES QUÉ HACER

Que si la carne es mala, que si es buena, que si hay que hacer 5 comidas al día, que si hay que ayunar más, que si la grasa engorda, que si la fruta engorda, que si los lácteos son buenos, que si son el demonio… ¡La lista de mitos y recomendaciones es interminable!

Estamos bombardeados a diario con muchísima información. Mucha de ella, de dudosa veracidad. Llegan a nuestro cerebro cientos de mensajes simples y muchas veces erróneos. Y al final, ya no sabemos qué creer.

El primer error es no tener un mínimo de conocimiento, proveniente de información fiable y contrastada.

Pero si cada uno cree que lo que defiende es lo correcto, ¿cómo podemos verificar si lo que nos cuentan es cierto o no? Muy fácil. Debemos exigir pruebas. 
¿En qué se basa tal o cual afirmación? ¿Existen análisis, estudios fiables o revisiones que respalden dicha información? En caso de no haber suficientes pruebas o no saberlas interpretar, ¿qué argumentos sostienen la teoría que nos quieren inculcar?

¿Es debatible, la podemos contradecir con otra información fiable de la que dispongamos? Vale la pena debatir. Alguien que se cierra al debate, no suele tener argumentos sólidos para defender su tesis. Y habitualmente, esta resultará ser falsa.

Pasar un primer filtro crítico y buscar en fuentes ya contrastadas será el primer paso.

2. COMES POCO

Tratar de adelgazar pasando hambre es una estrategia pésima. Si tu cerebro está hambriento, podrás contenerlo un tiempo limitado, pero después prepárate porque saquearás la despensa.

Los atracones no aparecen cuando has comido bien y sientes saciedad. Cuanto más tiempo hagas una dieta estricta y restrictiva en la que estés sufriendo, mayor será el efecto rebote y la ansiedad que ésta te provocará.

Nuestro adipostato, se encargará de señalizar la cantidad de grasa presente en nuestro cuerpo y, si tratamos de engañarle, nos la devolverá empeorando la situación.

Te cuento: el cuerpo tiene unos niveles de grasa con los que se siente cómodo.
Si tratas de reducir estos niveles de golpe, disparará todas las alarmas para que esto no pase.

Te hará estar de mal humor, con menos energía y con hambre, mucha hambre.
Por ello, comer poco nunca será la solución a largo plazo. Se trata de comer bien, comer de forma equilibrada.

3. NO COMES DE FORMA EQUILIBRADA

Si no sabes cómo alimentarte de forma adecuada, será muy difícil mejorar tu salud.
La buena noticia es que comer de forma equilibrada y saludable es mucho más fácil de lo que parece.

PROTEÍNAS

Lo primero es priorizar la proteína de calidad. Esta es absolutamente necesaria para que tu cerebro y tu cuerpo funcionen correctamente, para construir masa muscular y para el correcto funcionamiento de tu sistema inmune y endocrino.
Carne, pescado, huevos y si eres vegetariano o vegano, el tempeh, tofu y las legumbres serán tus aliados. También podemos suplementarla.

GRASAS SALUDABLES

No tengas miedo a las grasas de calidad. Son absolutamente necesarias para la vida. Las necesitarás para absorber y movilizar las vitaminas A, D, E y K, para preservar tu salud hormonal, además forman parte de la membrana de tus células, son una excelente fuente de energía y para colmo, están riquísimas. ¿Necesitas más motivos para incorporarlas en tu dieta?

Puedes tomar aceite de oliva, aceite de coco, aguacate, olivas, frutos secos, pescado azul, huevos o semillas. Todas ellas serán buenas opciones.

FRUTAS Y VERDURAS

Buena parte de las vitaminas y minerales que necesitan tu cuerpo y tu cerebro para funcionar, las adquirirás justamente de las frutas y las verduras. Prioriza frutos rojos como frambuesas, moras, fresas, arándanos y todas aquellas con bajo contenido en carbohidratos. Eso sí, intenta consumir aquellas frutas y verduras de temporada y que sienten bien a tu sistema digestivo. Nada de exceso de gases o ir mal de vientre.

LO QUE NO NECESITAS

Elimina o reduce el alcohol, pastas, ultraprocesados y alimentos trans. Todo lo que viene envasado, con sal y azúcar añadido son pésimas opciones.
Por supuesto que hay más puntos. Pero si aplicas estas simples recomendaciones, tu físico y tu salud lo agradecerán.

4. SEDENTARISMO

Querer adelgazar y tener buena salud, cambiando los hábitos alimentarios es un gran avance, pero no es suficiente. Cada vez vivimos con más comodidades. Sofá, Netflix, comida a domicilio… Con tanto confort, nos hemos olvidado de lo más básico. Movernos.

Hemos pasado de los trabajos exigentes físicamente como los que realizaban nuestros antepasados, a estar todo el día sentados, en el sofá o en la cama. Nuestro cuerpo no está preparado para vivir muchos años con buena salud si no le damos su dosis de ejercicio, de movimiento diario.
Debemos moverlo o como ese viejo juguete, se estropeará antes de tiempo.

5. ESTRÉS Y FALTA DE DESCANSO

La exposición continua a la luz artificial, a las pantallas del móvil y del ordenador y el ritmo frenético de la sociedad actual, hace que descansemos peor y vayamos cada vez más acelerados, estresados y sin tiempo. Un mal descanso se asocia a ganancia de grasa y peor salud.

Cuando has descansado poco, tu fuerza de voluntad y tu capacidad de tomar buenas decisiones disminuye, pues el cerebro está en modo alerta o en modo me muero de sueño. Tendemos a comer peor y movernos menos cuando el descanso es insuficiente.

6. AMBIENTE OBESOGÉNICO

No quisiera ponerme dramático, pero la comida, la tecnología y nuestro estilo de vida actual, está preparado para que engordes.

¿Te has preguntado qué hacen todos esos snacks de los supermercados? ¿Y todas esas apps que nos traen comida a casa y hacen que nos alejemos de la cocina? ¿Qué tal los precocinados? ¿Y los postres ultra procesados y azucarados de la mayoría de restaurantes?

Lamento decirte que no están ahí para que tengas un cuerpo esbelto, fuerte y saludable.

Una vez conozcas qué elementos te están distorsionando y te llevan por el mal camino, podrás ponerle solución antes de que la tentación se pasee delante de tus ojos. Debes saber qué errores estás cometiendo, tener opciones saludables y poner de tu parte.

7. SIGUES DIETAS INSOSTENIBLES

Hacer dieta durante 3 meses, apuntarte al mejor programa de ejercicio o reprogramar tu mente, no sirve de nada. No sirve de nada a menos que lo mantengas en el tiempo.

Y para ello debe gustarte, debe adaptarse a tu estilo de vida y debe tener sentido desde el punto de vista científico. Si no, muy probablemente sufrirás de ansiedad por la comida.

Los cambios de hábitos requieren tiempo y energía.
Por tanto, lo más sensato es elegir bien qué hábitos vas a modificar. De nada sirve ir probando hoy una dieta, mañana unos suplementos y pasado una máquina con la que te prometen tu cuerpo ideal sin apenas hacer nada.

 Lo único que sirve para estar en forma y perder peso es adquirir buenos hábitos de estilo de vida, basados en ciencia o lo suficientemente probados con resultados consistentes y que sean sostenibles a largo plazo para ti.

PERDER GRASA DEFINITIVAMENTE

Perder grasa, tener un cuerpo estético y funcional no es difícil. Requiere de trabajo, constancia y buena información, como cualquier cosa en la vida que valga la pena.

Por supuesto que hay más factores que influyen, como la genética, patologías previas y lo que hayamos hecho durante nuestra vida. Pero en nuestra mano está el jugar las cartas que tienes lo mejor posible.

PUEDO AYUDARTE

Si después de leer el artículo, tratas de remediar estos 7 errores y aún así no consigues resultados; decirte que puedo ayudarte tanto como Entrenador y Dietista como Psicólogo. Como ya comente en el artículo Ansiedad por la comida, muchas veces se requiere un trabajo conjunto de Psicología y Nutrición para implementar en tu vida aquellos hábitos que te harán tener un mejor físico y calidad de vida.

NOTAS
  1. Gutiérrez-Fisac, J. L., Royo-Bordonada, M. Á., & Rodríguez-Artalejo, F. (2006). Riesgos asociados a la dieta occidental y al sedentarismo: la epidemia de obesidad. Gaceta sanitaria, 20, 48-54.
  2. Jorquera, A. C., & Cancino, L. J. (2012). Ejercicio, obesidad y síndrome metabólico. Revista Médica Clínica Las Condes, 23(3), 227-235.
  3. Luque, G. T., Martos, M. G., Gutiérrez, C. V., & Vallejo, N. G. (2010). Papel del ejercicio físico en la prevención y tratamiento de la obesidad en adultos. Retos: nuevas tendencias en educación física, deporte y recreación, (18), 47-51.
  4. Sanchez, A. M. L., Piat, G. L., Ott, R. A., & Abreo, G. I. (2010). Obesidad infantil, la lucha contra un ambiente obesogénico. prevención, 2, 6.
  5. Márquez-Sandoval, F., Bulló, M., Vizmanos, B., Casas-Agustench, P., & Salas-Salvadó, J. (2008). Un patrón de alimentación saludable: la dieta mediterránea tradicional. Antropo, 16, 11-22.
  6. Varela-Moreiras, G., Alguacil Merino, L. F., Alonso Aperte, E., Aranceta Bartrina, J., Ávila Torres, J. M., Aznar Laín, S., … & Garaulet Aza, M. (2013). Obesidad y sedentarismo en el siglo XXI:¿ qué se puede y se debe hacer?. Nutrición hospitalaria, 28, 1-12.

Si te gusta, comparte 🗣

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram

ESTOY PREPARANDO ALGO TOCHO

Deja tu mail y en breve te avisaré

El responsable es David Calvo Martínez y la finalidad es enviarte información que pueda ser de tu interés. La legitimación es gracias a tu consentimiento y los datos que me facilites estarán ubicados en los servidores de Mailer Lite. Por supuesto tienes derecho a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos enviando un email a david@davidcalvo.net. Más información en política de privacidad.